2.
La Conferencia Episcopal de Guatemala seguirá con atención
el desarrollo de los acontecimientos al respecto y usará
los medios oportunos y necesarios para enfrentar la situación
creada por los legisladores.
Las
declaraciones del señor Álvaro Arzú, alcalde
municipal de la ciudad de Guatemala.
Respecto
a las declaraciones del señor Arzú aparecidas
en el diario SIGLO XXI en la edición de hoy, dos de febrero,
afirmamos:
1.
Nunca la Conferencia episcopal trató de frenar la firma
de los Acuerdos de paz. Todo lo contrario. Prueba de ello es
que el actual Arzobispo de Santiago, Cardenal Quezada Toruño
durante varios años fungió como negociador en
el proceso de paz y la misma Conferencia Episcopal nombró
al obispo Álvaro Ramazzini como su delegado para participar
en el así llamado “sector religioso”.
2.
La Conferencia Episcopal siempre tuvo claro que los Acuerdos
de paz deberían ser un instrumento eficiente para lograr
los cambios fundamentales que el país necesitaba y no
solamente el fin del conflicto armado, es decir, era necesario
quitar las causas por las cuales el conflicto armado se había
iniciado, poniendo la atención, durante la negociación,
en los elementos sustantivos de la misma.
3.
Es verdad que una delegación de la CEG fue invitada por
los comandantes de la URNG, señores: Rolando Morán,
Gaspar Ilom, Carlos Gonzáles y Pablo Monsanto para encontrarse
con ellos en San Salvador, El Salvador. La CEG estuvo de acuerdo
en que los obispos Gerardo Flores, Jorge Mario Ávila
y Álvaro Ramazzini participaran en este encuentro y así
se hizo. En dicho encuentro no se mencionó para nada
que los Obispos queríamos que la firma de los Acuerdos
se frenara, si bien insistimos en que era necesario que el proceso
de negociación fuera tal que propiciara los cambios fundamentales
necesarios para una paz firme y duradera en nuestro país
y si los esfuerzos de alcanzar una negociación en el
contexto ya indicado de lograr los cambios fundamentales retrasara
la firma de los Acuerdos era mejor el retraso con tal de lograr
mejores resultados para el país. Esto era solamente un
punto de vista de la CEG que concordaba con nuestra visión
global del proceso de negociación y de la firma de los
Acuerdos.
4.
En este encuentro asimismo se preguntó si la Conferencia
Episcopal estaría interesada en constituirse en depositaria
de los archivos de la URNG en todo lo relativo al proceso de
negociación, y la respuesta fue negativa.
Atentamente,
Mons.
Alvaro Ramazzini Imeri
Obispo de San Marcos
Presidente de la Conferencia Episcopal de Guatemala
Guatemala,
2 de febrero de 2006