Guías Litúrgicas para la celebración de la Eucaristía o la Liturgia de la Palabra Dominical con motivo del Adviento y la Navidad
Guatemala de la Asunción, Noviembre 2001
Cuarto domingo de Adviento - 23 de diciembre
Este domingo es muy especial, pues ya estamos a las puertas de Navidad. Mañana será Nochebuena, después Navidad. Con esta misa queremos preparar nuestro corazón y nuestra familia. Queremos que nuestra comunidad sea un Belén, donde María y José puedan ayudar a que Dios nazca. Para ello, tenemos que acogerlo con las mismas disposiciones de María. Celebremos, pues, con humildad y con gran alegría.
Acto Penitencial
Antes de iniciar nuestra celebración, pidamos a Dios perdón por los obstáculos que ponemos para acoger al Señor en nuestra vida, en nuestras familias, en nuestras comunidades.
-Tu te has hecho nuestro hermano al hacerte hombre en el seno de la Virgen María; te pedimos perdón por las veces que nosotros no hemos sabido comportarnos como hermanos y hermanas. Señor, ten piedad.
-Tu te has hecho nuestro amigo al acercarte a nosotros como un pobre entre los pobres; te pedimos perdón por las veces que nosotros no hemos sabido ser amigo, extender la mano al necesitado, darnos a nosotros mismos al que nos pide ayuda. Cristo, ten piedad.
-Tu te has hecho nuestro compañero de camino al compartir como ser humano nuestros sufrimientos y alegrías; te pedimos perdón por las veces que no hemos sabido ser solidarios con quien sufre, el pobre, el mayor, el que está solo. Señor, ten piedad.
Monición a las lecturas
Hoy las lecturas nos preparan para la solemnidad del día de Navidad. Todas ellas nos hablan de la persona de Jesús para que podamos contestar quién es él. Nos dicen primero que es el hijo de David. Esto quiere decir que será como David, el rey que dio a su pueblo la justicia y la paz. Nos dicen que Jesús nacerá de una mujer virgen, de María de Nazaret; esto quiere decir que su concepción y su nacimiento no son iniciativa humana, sino decisión de Dios y que en Jesús, Dios está con nosotros. Escuchemos.
Monición final
Con la celebración de esta Eucaristía estamos concluyendo el tiempo de preparación del Adviento y nos disponemos a celebrar el gozo de la presencia de Jesús en medio de nosotros en esta Navidad. Que seamos dignos del don de Dios por nuestro esfuerzo por convertirnos, de perdonar y de poner lo que está de nuestra parte para que Dios reine entre nosotros.